El agua destilada como jinete del apocalipsis

Muchas veces se ha oído por ahí y hemos aceptado como cierto que una de las cosas que no puedes hacer nunca, aunque vayas por un monte arrastrándote sin fuerzas por no tener agua que beber y estés deshidratado ya, es agarrar una botella de agua destilada y bebértela hasta la última gota, pues en ese caso tu cuerpo (tus células) comenzarán a absorber agua y más agua hasta explotar, con resultados poco saludables para el individuo (aunque vale quizá lo de encontrar una botella precisamente de agua destilada en mitad del bosque no sea muy común, pero quién sabe qué clase de botellas te puedes encontrar… y total, si hay gente que encuentra lámparas mágicas en mitad del desierto… a nosotros nos vale).

La razón más común que se suele decir de por qué el agua destilada, pese a su apariencia inocente, puede resultar tan mala es que como este agua no contiene ningún tipo de sales minerales, al absorberla en el cuerpo se junta con nuestras células, las cuales como sí tienen una concentración de sales en el líquido que contienen, comienzan a absorber esta agua hasta conseguir que se igualen las concentraciones de sales dentro y fuera de la célula (lo que comúnmente se denomina osmosis). Y claro, al ser agua destilada, fuera hay concentración cero por lo que las células absorberán agua hasta que terminen reventando.

Claro que si por el contrario bebemos agua “normal” (mineralizada) pues estas concentraciones son más igualadas y nuestras células no llegan a explotar, si no que todo funciona perfectamente y nosotros sobrevivimos sin imprevistos, para disgusto de los conocidos quizá.

¿Dónde está el fallo?

Pues veamos las concentraciones que tiene cada agua en comparación con las del cuerpo humano.

  • El agua destilada como hemos dicho, tiene una concentración de sales de 0 g/l (no tiene sales, sólo es agua).
  • Nuestro cuerpo tiene una concentración promedio de unos 9 g/l. Es decir, tenemos una buena cantidad de sales en nuestro organismo.
  • Aunque en comparación con el agua del mar, somos poco salados, ya que ésta tiene una concentración, normalmente, de entre 30 y 40 g/l. Por esta alta cantidad es por lo que sí es cierto que NO podemos beber agua del mar ya que te deshidrataría rápidamente al intentar igualar esa concentración.

Ahora bien, y ¿las aguas embotelladas?. Mirando la inscripción de cualquier botella podemos ver cuántas sales tiene (de hecho hay gente que lo utiliza para elegir una u otra… pero eso es otra historia).
Por ejemplo para una botella de agua de Solares, tenemos una concentración de unos 500 mg/l, es decir, 0.5 g/l, siendo ya una de las marcas con una gran mineralización.
En cambio, para aguas de baja mineralización, como Bezoya, nos encontramos con concentraciones de unos 50 mg/l, es decir 0.05 g/l.

Es decir, el agua de Bezoya se diferencia de un 0.5 % del agua destilada cuando la comparamos con la concentración de nuestro cuerpo, y en las botellas con mayor concentración, que la mayoría se suelen quedar en unos 0.5 g/l como mucho, obtenemos una diferencia de un 5 % solamente.

Por lo tanto, se puede concluir que nuestro cuerpo ni se entera de si estamos bebiendo agua destilada o agua embotellada, puesto que ambas tienen una concentración bastante similar (i.e. el agua de mineralización débil es prácticamente agua destilada).

Y aquí es donde se puede ver que el aporte de sales a nuestro organismo se debe prácticamente a lo que comemos. Por ello, ya sea agua destilada o embotellada, siempre hay que acompañarlo de alimentos, no pudiendo sobrevivir únicamente con agua ó teniendo incluso problemas si se bebe excesiva agua (habiéndose producido ya muertes en concursos de resistencia realizando tal o cual actividad, por haber consumido únicamente agua, y mucha, durante ese periodo).

Ahora tampoco ahora hay que darle privilegios al agua destilada como en ocasiones intentan algunos, puesto que no hay ningún estudio concluyente de que el agua destilada sea mejor o peor que la embotellada.

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4 comentarios en “El agua destilada como jinete del apocalipsis

  1. Benito estas cosas se cuentan antes. Seguro que estuve cerca de encontrar una botellita mágica en el Monte Mayor.

    ¿Nunca sucede que las células intercambien las sales y no el agua? Evidentemente es más improbable, pero seguro que existe alguna enfermedad😛

  2. Eso es cierto. Exactamente a una hora de la botellita estabas…
    Suelen ser paredes semipermeables, por lo que permiten el paso del agua pero no del soluto.

    Así que más que enfermedad… debería tener unos cuantos agujeros como cañones en las paredes de las células para que pudiera pasar…😉

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