¿De donde procede el oro del anillo que llevamos en el dedo?

Esta curiosa pregunta encierra una de las respuestas más llamativas e inesperadas que podemos encontrarnos.
La respuesta es que que procede de la muerte de alguna estrella.
Pero veamos esto con más detenimiento.
¿De dónde proceden los elementos?
Por lo que hoy sabemos del Universo, podemos hablar de un primer instante, el Big Bang, a partir del cual el Universo comenzó a expandirse y enfriarse.
Unos pocos minutos después de esta “explosión” se enfrió lo suficiente como para que los electrones, los neutrones y los protones, que hasta ese momento viajaban sueltos por el espacio, comenzasen a juntarse y así empezaron a formarse los primeros elementos: el Hidrógeno, que consiste básicamente en un protón y un electrón; el Helio, que cuenta con dos protones, neutrones y electrones; y así vamos aumentando hasta ir encontrando elementos más complejos.
Como se puede ver, el elemento más simple es el hidrógeno, y, por tanto, es el que tiene mayor probabilidad de formarse, ya que solo necesita el choque de un protón y un electrón. A éste, le siguen el Helio, Litio…
Por lo tanto, lo que se obtuvo es que la mayor parte del Universo está compuesto por Hidrógeno, seguido de Helio, y con una cantidad muy pequeña de Litio.
¿Y los elementos más pesados, como el Oxígeno o el Hierro?
Si los elementos más complejos, como el Oxígeno, Silício, Hierro, no pudieron formarse en esa época, tuvieron que surgir en otros lugares. Concretamente en las estrellas.
En el interior de las estrellas, se produce la fusión nuclear, que básicamente consiste en juntar dos átomos de Hidrógeno para formar uno de Helio; juntar tres átomos de Helio para formar uno de Carbono; y así hasta el Hierro. Esta reacción es la que produce la energía que nos llega del Sol.
Así que se necesita una estrella para producir dichos elementos, que serán vertidos al espacio una vez la estrella muera y expulse la mayor parte de su masa al exterior.
Todavía nos queda el oro
Pero con la reacción nuclear no conseguimos elementos más pesados que el hierro, debido a que no es lo suficientemente energética.

Para que se produzcan elementos más pesados, como el Oro, o el Uranio, necesitamos un evento más potente. Y esto lo encontramos en la explosión como supernovas de estrellas de gran masa (mayor a 2.5 veces la masa del Sol).
Durante esta explosión, que como podemos imaginarnos es un evento muy violento, se consiguen juntar átomos como el Hierro, para formar otros átomo aún más pesados, como el Oro.
Así, que todos los átomos de Oro que podemos encontrarnos han salido de alguna supernova, han recorrido un largo camino, hasta llegar a parar a la nube de la cual se formó la Tierra. Y una vez aquí, solo hizo falta extraerlos de alguna mina, para fundirlos y formar ese anillo o collar que tenemos.
