Ciao bambino…
Mañana triste después de visto lo ocurrido en la carrera de Moto GP en Sepang.
Como cada domingo de carreras, la televisión se encendió para ver sucesivamente las tres carreras de motos. Esta vez a las 7 de la mañana, cosas del cambio horario desde Malasia. Primero fueron las de 125 cc. donde pese a un aparatoso accidente entre Corsi-Corti, y con dos grandes sustos de Nico, que le privaron poder celebrar su campeonato del mundo, se tuvo una gran carrera. Después en Moto 2, con la ausencia de Marc Marquez debido a su caída del viernes, dispuso en bandeja un título ya bastante decantado de Bradl, quien a pesar de ello no pudo alzarse con la victoria por la primera bandera roja del día, debido a la caída de Axel Pons, que quedó tirado en medio de la pista… aunque sin consecuencias finalmente.
Pero llegó Moto GP.
No por algo el 58 era, a todos los ojos, el digno sucesor italiano del 46, Valentino Rossi. Su gran amigo también (y gemelo en estilo).
A su característico pilotaje, siempre le acompañaba esa melena, con esos rizos que inexplicablemente conseguían entrar en el casco.
Sin embargo, esta sería su última carrera. A las 10:00 comenzó la carrera, y tras dos vueltas donde tuvo un mano a mano con Bautista, con varias pasadas entre ellos, en ‘esa’ curva se le fue la moto de delante, como suele ser habitual en sus caídas. Pero con ese instinto de piloto, no soltó el manillar para intentar como sea de aguantar la moto, lo que le llevó a ir girando poco a poco hasta volver a cruzar la pista, por donde veían el resto de pilotos.
Y el resultado fue el que todo el mundo pudo ver, Edwards y Rossi no pudieron esquivarle y sus dos motos de más de 150 kg a unos 170 km/h hicieron el resto. La única imagen que dieron en la retransmisión en directo se veía el golpe que recibió de ambos, destrazando la moto de Edwards y dañando la de Rossi, y con el vídeo del horror: un casco (suelto, sin piloto debajo de él) iba rodando por el suelo…
No se vio qué era de su dueño, únicamente que donde tenía que tener el casco había una gran melena, era Marco Simoncelli (SuperSic), sin duda.
Bandera roja al instante, ambulancia hacia el centro médico, y caras de miedo en casi todas las personas del paddock… pero había esperanzas de que no pasase lo peor. En cuanto a Edwards, también llegó a la clínica, donde tuvo que ser transportado en silla de ruedas también a causa del impacto.
Pero a la hora, la cancelación definitiva de la carrera, unido a las imágenes de desesperación del padre a la puerta del centro médico, y de las explicaciones de su amigo, Vale, al otro italiano compañero, Capirossi y la cara que ponía, incitaban ya a pensar qué se podía esperar… pese a no haber visto todavía las imágenes más crudas del accidente.
Ahí terminó la retransmisión de TVE, dejando el suspense hasta el mediodía… pero no tardaría ni una hora cuando ya por Twitter empezaron a circular las primeras noticias, las que no querían oír nadie. La futura promesa se había ido. Con 24 años. No pudo hacer frente a las lesiones de tórax, cuello y cabeza durante la hora en la que intentaron reanimarle.
El año pasado Tomizawa en Moto 2. Antes que eso, desde Kato en 2003 no moría ningún piloto. Recientemente se ha aumentado la seguridad del mono (con la incorporación de airbag) y del casco, pero ante estos accidentes no hay nada que hacer. Uniéndose así a la muerte hace menos de una semana del piloto Dan Wheldonde la Indy Car, muerto tras un accidente en el que se vieron involucrados 15 coches, y donde el suyo voló a 300 km/h, chocó contra el muro y aterrizó en llamas rodando por el asfalto.
Ciao SuperSic.
Se te echará de menos, campeón.
Reacciones de su gran amigo, y “hermano”, V. Rossi y del resto de pilotos en La Gazzetta dello Sport.
Publicado el 24 octubre 2011 en Uncategorized. Añade a favoritos el enlace permanente. 2 comentarios.

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